Después de un periodo de inactividad, ya sea por vacaciones, bajas laborales, años de excedencia o similares es complicado volver a las rutinas ya sean de estudios, gimnasio, trabajo… etc
Para que este momento se haga un poco más leve, vamos a proponerte los 9 mejores consejos y una pequeña explicación para cada consejo que seguro te ayudan y te guian en los primeros días de la vuelta a la rutina.
Busca inspiración. Si te cuesta volver a tu rutina, busca inspiración.
Empezamos:
1. Lo primero que tienes que hacer es tener un plan. No intentes volver a todo de golpe, es mejor que vayas introduciendo poco a poco los cambios en tu rutina. Piensa en cómo quieres volver, qué es lo primero que quieres cambiar y cuánto tiempo puedes dedicarle a ese cambio.
2. Lo segundo es tener en cuenta tus objetivos. Debes ser realista, no te marques objetivos inalcanzables ya que te frustrarás y no podrás conseguirlos. Piensa en qué quieres cambiar y cómo puedes hacerlo, pero sobretodo, piensa en cómo te vas a sentir una vez hayas conseguido ese objetivo.

3. No dudes en pedir ayuda. Si necesitas ayuda para volver a tu rutina, no dudes en pedirla. Puedes buscar ayuda profesional o de tu entorno más cercano.
No te compares. Cada persona es única y tiene su propio ritmo.
4. Busca inspiración. Si te cuesta volver a tu rutina, busca inspiración. Puedes leer libros, ver películas o incluso escuchar podcasts que te ayuden a motivarte.
5. No te compares. Cada persona es única y tiene su propio ritmo. No te compares con otras personas, ya que esto solo te hará sentir mal y no te ayudará en nada. Acepta tu propio ritmo y avanza a tu manera.

6. Date tiempo. No te presiones, date tiempo para volver a tu rutina. No te forzarás a nada y te sentirás mejor.
7. No te rindas. A veces las cosas no salen como esperamos y nos frustramos. No te rindas, sigue intentándolo y no te desanimes.
8. Aprende de tus errores. Si algo no ha salido como querías, no te preocupes, aprende de tus errores y vuelve a intentarlo.
9. Disfruta el proceso. No te obsesiones con el resultado final, disfruta el proceso y valora los pequeños logros que vas consiguiendo.



